1) Crearles una zona de juego cerca de donde se trabaja: Yo le saco TODOS sus juguetes y se los pongo juntos frente a mi computadora. Empiezo a jugar con él y cuando ya lo veo entretenido, hago mi graciosa huída. Así lo puedo estar viendo mientras voy avanzando en mi entrega.
2) Hacerlos sentir que ellos también están trabajando. Prestarles un teclado de computadora que ya no sirve o una máquina viejita, y ubicarlos a un lado nuestro es bastante efectivo para entretenerlos. También darles lápices de colores y ponerlos a dibujar a lado suele funcionar.
3) Cuando lo anterior no resulta, la televisión es una solución infalible. Vaya, no creo en sentar a un niño todo el día frente a la tele, pero en una emergencia tampoco se trata de una aberración y es bastante efectivo. En la actualidad existen contenidos especiales para cada edad, por lo cual no sólo no es malo que vean los programas, sino que inclusive aprenden con ellos. Lo que me parece importante recalcar es que si se limitan al mínimo las horas que el niño ve televisión durante el día, en caso de tener que trabajar, esto ni siquiera debería causarnos culpa.
En realidad lo que quieren es atención y no sentirse solos, entonces si de vez en cuando se les da una vuelta, se puede lograr completar el trabajo en episodios. Eso sí, hay que tener claro que NUNCA es posible trabajar tan tranquilamente como en la oficina (generalmente hay que estar pendientes de lo que hacen y estar escuchando un fondo de musical infantil). Pero al menos las mujeres somos multitasking y pacientes, porque nunca me podría imaginar a un hombre haciendo lo que hacemos nosotras.






